Cómo enseñar a tus hijos hábitos saludables y una dieta sana

Cómo enseñar a tus hijos hábitos saludables y una dieta sana

Cómo enseñar a tus hijos hábitos saludables y una dieta sana

Queremos lo mejor para nuestros hijos y que estén sanos y felices. Una gran parte del éxito es ayudarles con hábitos saludables y una dieta equilibrada. Los niños necesitan alimentos nutritivos, ejercicio y un buen hábito de sueño. El estilo de vida moderno está aumentando la exposición de los niños a alimentos y hábitos poco saludables. En solo 40 años, el número de niños en edad escolar y jóvenes con obesidad se ha multiplicado por diez. Además de ser peligrosa para su salud, la obesidad puede minar su confianza y aumentar las probabilidades de ser obeso de adulto.

El peso es un problema sensible para todos y, como padres, sería mejor ayudar a tus hijos a mantener su peso en lugar de tener que perderlo. Lo más importante es encontrar un equilibrio entre ayudar a tus hijos a conseguir un peso saludable y adoptar una buena actitud y una relación sana con la comida. Esto les acompañará toda la vida, por lo que es importante crearles el hábito de mantener una dieta sana y rutinas saludables. Aquí tienes algunos consejos para enseñar a tus hijos hábitos saludables y una dieta equilibrada.

¿Cómo debe ser una dieta sana?

Una dieta sana y equilibrada es fundamental, ya que no solo afecta a la salud física, sino que también influye en el estado de ánimo. Por ejemplo, el azúcar se ha asociado a problemas de salud mental. A continuación te enseñamos algunos métodos para animar a los niños a tomar decisiones para que fomenten hábitos saludables y una dieta sana

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Tamaño de las porciones

Por lo general, cuanto más grande sea la porción del niño en el plato, más probable es que se lo coma todo. Limita el tamaño de las porciones para que tu hijo coma más despacio y asegúrate de que beba mucha agua antes de las comidas. A menudo se confunde la sed con el hambre.

Cocina platos no procesados

Siempre que sea posible, cocina platos no procesados. Los alimentos procesados normalmente contienen mucha sal y azúcar. Incluso puedes elaborar versiones más sanas de la comida rápida preferida de tus hijos. Haz nuggets rebozando pollo en harina de almendra, o prepara hamburguesas dando forma a la carne picada como sustitutos de una dieta equilibrada y rutinas saludables.

Cambia las bebidas con gas por bebidas naturales

Las bebidas con gas no son buenas para los dientes de los niños y pueden provocar obesidad. Sustitúyelas por agua de distintos sabores que puedes preparar en casa. Puedes añadir hojas de menta, frutos rojos y cítricos al agua, lo que le dará sabor a la vez que le aporta nutrientes.

Enseña a tus hijos a cocinar

Saca el chef que hay en ellos. Haz que la cocina sea una actividad divertida que podáis disfrutar juntos preparando una dieta equilibrada (y algunos caprichos). Una tarta casera sigue siendo mucho más saludable que una comprada. ¡Probad a hacer masa de pizza con formas y añadir caras con vegetales!

Transmíteles el valor de la moderación

Asegúrate de que tengan días libres, ya que prohibirles los caprichos puede hacer que a los niños se les antojen más. Los días libres pueden ser una oportunidad perfecta para enseñar cocina casera a tus hijos. Empezad preparando un bizcocho de plátano saludable. ¡Ya verás como no se aburren!

Prepara comidas que sacien más

Los aperitivos son importantes para los niños en edad de crecimiento, pero es normal que no quieras que se acostumbren a picar demasiado entre horas y comer alimentos con mucha azúcar. En su lugar, piensa en qué comidas y aperitivos puedes darles que les sacien durante más tiempo. La avena, los huevos y los alimentos integrales son estupendos para mantener sus barrigas llenas y fomentan una dieta equilibrada y rutinas saludables.

Hacer ejercicio: un hábito saludable

Hacer ejercicio regularmente es uno de los mejores hábitos para ayudar a tus hijos a perder peso. También puede mejorar su estado de ánimo y la calidad del sueño. Un estudio reciente ha demostrado que el ejercicio reduce la depresión, la ansiedad y el estado de ánimo negativo.

Limita el tiempo delante de la pantalla

Los niños de hoy en día a menudo pasan mucho tiempo con sus smartphones y tabletas, lo que aumenta su nivel de sedentarismo. Pon límites a cuánto tiempo pueden pasar con sus dispositivos y anímalos a jugar fuera.

Haz divertida la actividad física

Anima a toda la familia a estar activos y hazlo divertido. Id a pasear o a montar en bicicleta. También podéis aprovechar para preparar un pícnic y pasar el día fuera. El ejercicio se disfruta mucho más cuando se hace en familia y en lugares distintos, como el bosque o la playa.

Haz del ejercicio un hábito saludable

Siempre que puedas, cambia los medios de transporte por actividad física. Si es posible, anima a tus hijos a ir andando al colegio o a comprar. Esto te ayudará a integrar el ejercicio en la rutina cotidiana de los niños.

Otros hábitos saludables para tus hijos

Fijar una rutina sólida, en especial en los días de colegio, ayuda a fortalecer los hábitos saludables a tus hijos. Aquí tienes algunos consejos.

Evita comer tarde

Hacer una comida copiosa poco antes de irse a la cama puede causar indigestión e interrumpir el sueño. Procura que los niños cenen varias horas antes de irse a dormir.

Prepara un buen desayuno

Tomar un desayuno nutritivo y saciante les dará a tus hijos más energía para afrontar el día y concentrarse en clase. Cambia los cereales procesados por alternativas más sanas como la avena, el yogur y los frutos rojos, o una tostada con huevos revueltos o tortilla.

Prepara almuerzos para llevar

Si tus hijos tienen que llevarse su propio almuerzo al colegio, lo ideal es preparar una comida casera. Puedes combinar sándwiches de pan integral y ensaladas.

Propicia un sueño reparador

Un sueño reparador es esencial para una mente y un cuerpo sanos. Los niños de entre 6 y 13 años necesitan aproximadamente de 9 a 11 horas de sueño. Procura establecer una hora fija para irse a la cama y anímalos a leer antes de dormir.

Comidas en familia

Compartir los alimentos fomenta una relación sana con la comida, ya que muestra su importancia al reunir a los seres queridos, reforzar los vínculos y crear mejores relaciones. Procurad comer todos juntos, al menos los fines de semana.

Sé un ejemplo positivo para tus hijos

Por último, recuerda la importancia de dar ejemplo. Los niños aprenden con el ejemplo, así que háblales del valor de una dieta equilibrada y rutinas saludables. Muéstrales en qué consiste una buena rutina y cómo sería una planificación de comidas nutritiva. No hagas de la comida un tema tabú. Es mejor que les enseñes que es algo para disfrutar, a la vez que ayuda a estar sanos y sentirse bien. Tus hijos te ven como un ejemplo por lo que adoptar hábitos saludables y una dieta sana será un aprendizaje que se llevarán de por vida.

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